El texto ofrece una reflexión profunda y renovada sobre la oración cristiana por excelencia: el Padre Nuestro. El autor argumenta que, debido a su repetición mecánica y secular, el significado original y revolucionario de esta plegaria se ha desgastado y vuelto familiar hasta el punto de perder su fuerza.
Papini propone una relectura del Padre Nuestro palabra por palabra, como si se enfrentara a ella por primera vez, para redescubrir su profundidad espiritual y su sencillez radical.